Paso 1 — Evalúe los riesgos específicos de su hogar
Cada hogar enfrenta diferentes riesgos sísmicos según el tipo de edificio, ubicación, geología y vulnerabilidades. Identifique: tipo y edad de su edificio, si está en zona de licuefacción o tsunami, necesidades especiales de niños, ancianos o personas con discapacidades, y si tiene mascotas.
Paso 2 — Defina su plan de comunicación
Elija un contacto único fuera del área con quien todos los miembros de la familia se comunicarán. Escriba ese número en una tarjeta para cada miembro. Acuerde si usar llamadas o mensajes de texto. Establezca un punto de reunión principal y uno de respaldo.
Paso 3 — Designe puntos de encuentro
Elija dos puntos: uno directamente fuera de su hogar para emergencias menores, y otro fuera de su vecindario en caso de no poder volver a casa. Elija un punto de referencia reconocible u oficial.
Paso 4 — Asigne roles en el hogar
Asigne tareas específicas a cada miembro según edad y capacidad: quién revisa a los vecinos, quién corta los servicios, quién reúne el kit de emergencia, quién monitorea la radio, quién cuida a las mascotas.
Paso 5 — Conozca sus servicios públicos
Todo adulto debe saber cómo cortar gas, agua y electricidad. Practique encontrar y operar cada válvula de corte. Mantenga una llave inglesa cerca del medidor de gas. Solo corte el gas si detecta una fuga.
Paso 6 — Planifique para necesidades especiales
Considere las necesidades de bebés, ancianos, personas con discapacidades y mascotas. Cree una lista de artículos especiales para cada persona.
Paso 7 — Practique y actualice anualmente
Un plan solo es efectivo si se practica. Realice simulacros al menos dos veces al año, incluso de noche. Actualice información de contacto, medicamentos y documentos anualmente.